Abogacía fundamentada en la confianza

Publicado el 9 abril 2020 por Marta Sánchez
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Juan José Duch Sancho, abogado en Lleida, ciudad en la que nació y en cuya Facultad de Derecho estudió, es Abogado, Mediador y Delegado de Protección de datos. Su despacho profesional está ubicado en la ciudad de Lleida, donde ejerce su profesión. Juan José recuerda que ya desde pequeño en su casa le decían que era un “defensor de causas perdidas”, pero lo cierto es que durante la carrera se avivó su deseo de relacionarse con las personas para ayudarlas a resolver los problemas que tienen en determinados momento de su vida, siendo su persona de confianza al menos mientras intenta resolver el problema.

También se sintió motivado por otros dos aspectos: que la abogacía se trata de una profesión sumamente atractiva (quién no ha envidiado el ejercicio de la profesión de abogado viendo determinadas películas o series televisivas) y que los asuntos nunca son iguales, ya que cada nuevo tema que entra en el despacho es un tema diferente a todos los anteriores que haya podido llevar, por lo que nunca cae en la monotonía de hacer siempre lo mismo.

Juan José no proviene de una familia de juristas, siendo él el primero de su familia. Recién acabados los estudios de derecho tuvo que elegir entre presentarse a una oposición o lanzarse al vacío del ejercicio de la profesión para la que había estudiado; mientras intentaba resolver esa duda, un amigo le comentó que tenía una entrevista en un despacho de abogados para un puesto, y que no pensaba acudir a la misma, así que, sin avisar, Juan José se presentó en su lugar, teniendo la suerte de que le seleccionasen.

Como para el trabajo exigían que estuviera colegiado, tuvo que vender la motocicleta que tenía para poder pagar los gastos de colegiación del Colegio de Abogados de Lleida. Realizó la pasantía durante casi un año sin percibir ningún tipo de remuneración, pero aprendiendo mucho y viviendo a costa de sus padres. Al año, tres compañeros de la universidad le ofrecieron montar un despacho de abogados propio, lo que hicieron en un barrio de Lleida, muy alejados del centro comercial, pero donde lograron un más que aceptable local con un alquiler aceptablemente bajo.

Allí estuvieron casi 7 años, trabajando muchísimo y consiguiendo muchos clientes del barrio, la mayoría de los cuales siguen siendo clientes hoy en día. Por circunstancias de la vida, dos de los socios dejaron el ejercicio de la profesión y los otros dos se trasladaron al centro de Lleida, asociándose con un economista que tenía el despacho abierto allí.  En este emplazamiento permaneció Juan José hasta principios del año 2017, cuando, por discrepancias respecto al futuro del despacho, decidió marcharse y crear un nuevo despacho, que es en el que está actualmente.

En la actualidad en su bufete DLLEI ADVOCATS (www.dlleiadvocats.com) son tres socios, dos asociados y dos colaboradoras a tiempo parcial. Cada uno de los socios lleva distintas ramas del derecho, si bien existen algunas que son comunes a los tres. Su forma de trabajar es principalmente de manera individual, cada uno lleva los casos que se le asignan, pero ello no es óbice a que, cuando existe algún caso muy complejo o cuando alguno se encalla con un asunto, se reúnan todos los miembros del despacho para comentarlo y encontrar las posibles soluciones.

Disfrutan de una gran comunicación y lealtad profesional entre los socios del despacho, ya que ambos son requisitos imprescindibles para el buen funcionamiento del mismo. El ámbito principal de trabajo de Juan José es el del derecho civil, que supone aproximadamente el 80% de los casos que lleva, aunque también atiende algún caso de derecho penal.

Juan José, para quienes no tengan claro en qué consiste, ¿puedes resumirnos de modo somero cuál es el ámbito del Derecho Civil?

El Derecho Civil es aquella rama del derecho que se encarga de regir los vínculos privados que las personas establecen entre ellas, y está formado por las reglas jurídicas que articulan todas las relaciones patrimoniales o personales entre dos individuos, ya sean personas físicas o jurídicas.

¿Cuáles son los casos más habituales que llevas como especialista en Derecho Civil?

Los abogados que nos dedicamos al derecho civil tenemos como objetivo cualquier tipo de relación jurídica que tenga que ver con la vida cotidiana de las personas.

Yo creo que es la rama más amplia del derecho, pues incluye tantas cosas como te puedan pasar en la vida, así de forma abreviada te citaría: problemas familiares (divorcios, adopciones, reclamaciones de paternidad y filiación, reclamación de alimentos a parientes, etc…), obligaciones y contratos (arrendamientos, impagos compraventas, donaciones), derechos reales (usufructos, hipotecas, servidumbres, delimitación de fincas), sucesiones (testamentos, herencias, desheredaciones, legítimas), reclamaciones de daños y perjuicios, etc…

Como puedes ver, se trata de una rama jurídica amplísima. De hecho, en las grandes ciudades existen despachos especializados sólo en alguna de las ramas del derecho civil.

¿Cómo crees que los clientes pueden diferenciar a un buen abogado civilista?

No podría decirte como distinguir un buen abogado en el ámbito civil, aunque sí puedo decirte como distinguir un buen abogado de uno mediocre. El abogado debe generar confianza en su cliente y ello se consigue con integridad. Un abogado debe ser sincero con su cliente, cercano a él para exponerle de una forma clara la situación en la que se encuentra y las posibles salidas que tiene.

Si el cliente no tiene la sensación de que su abogado es de fiar, o no le genera confianza o no lo encuentra cercano, debería cambiar de abogado. Un buen abogado transmite esas sensaciones de forma que el cliente no vea en él sólo a un profesional, sino a un amigo que de verdad se preocupa por arreglar sus problemas.

¿Lleváis temas fuera de vuestro ámbito geográfico habitual? ¿Esto implica algún tipo de peculiaridad?

Algunas Comunidades Autónomas, como pueden ser por ejemplo Catalunya, Euskadi, etc…, tienen transferidas constitucionalmente las competencias para legislar determinadas partes del derecho civil. Así, por ejemplo, el derecho de sucesiones o el de régimen económico matrimonial no es igual en unas Comunidades Autónomas que en otras.

Ello conlleva que cuando tienes un juicio fuera del ámbito en el que sueles ejercer la profesión debas tener muy en cuenta este extremo y revisar la legislación que haya podido emitir la Comunidad Autónoma donde tengas el procedimiento.

Un apoyo en el laberinto jurídico

Juan José Duch Sancho, uno de los socios del despacho ilerdense de abogados Dllei Advocats nos explica que, como civilista, abarca un muy amplio abanico de cuestiones jurídicas que están íntimamente relacionadas con elementos esenciales de la vida personal. Precisamente por el factor personal que atañe a muchos de los litigios existentes en el derecho civil es por lo que Juan José realiza un especial esfuerzo por establecer una relación de confianza con sus clientes. Además de su modo personal de ser y de relacionarse, esta confianza es clave en que la relación entre el representado y el abogado sea fundamento del éxito para ambos.

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