Consejería de seguridad que busca cumplimiento y sencillez

Publicado el 5 noviembre 2019 por Marta Sánchez
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Raúl Soliva Cortés, el profesional responsable de ADR Balears, nació en Barcelona y reside en Baleares. Ingeniero técnico de formación, especializado en química industrial y desde el 2013 también consejero de seguridad. Su experiencia laboral siempre ha estado ligada al campo de la ingeniería para instalaciones industriales, centradas en el sector químico, gestión de residuos y especialmente en el de instalaciones petrolíferas. Ya trabajaba en el sector petrolífero antes de finalizar la carrera, en una ingeniería y empresa instaladora de nueva creación. Ha contribuido a emprender muchos nuevos proyectos y ha tenido la oportunidad de introducirse en gran parte de los aspectos técnicos que requieren las empresas, tratando de aportar soluciones a las necesidades de éstas, desde su creación mediante el proyecto de actividades, en prevención de riesgos laborales y como consultor y auditor de sistemas de calidad y medioambiente, entre otros.

Debido a su trayectoria profesional, Raúl ha estado en ambos lados, el del empresario y el del consejero de seguridad. Sabe que el primero quiere que el sistema funcione bien y sea sencillo. Como profesional, Raúl busca la mejor solución y le motiva encontrar dicha opción ideal: esa es su motivación, que sigue intacta a día de hoy. Como técnico, su gran objetivo es simplificar el entramado de requerimientos y obligaciones de cada actividad, facilitando su aplicación según las necesidades propias de éstas y aportando la seguridad necesaria para el desarrollo de las operaciones, también a nivel administrativo y legal. 

Si bien Raúl considera que lo más importante es implantar los procedimientos y prácticas preceptivos por ley de manera que se adapten al máximo a cada centro de trabajo y aporten el mayor valor añadido posible, no convirtiéndose solo en papeleo o burocracia legal. Por eso, acostumbra a estimular a las empresas a sacar beneficio de aquello a lo que están obligadas por ley. Para que las empresas puedan dar cumplimento y a su vez diseñar soluciones prácticas, es imprescindible entender su operativa diaria, conocimientos, sus necesidades y aspectos propios del sector, idiosincrasia, instalaciones, trabajadores, posibilidades y expectativas. A mayor implicación del consejero de seguridad, más utilidad puede aportar a la empresa.

Raúl inició su trabajo como consejero de seguridad interno en una empresa en el sector de gestión de residuos peligrosos y a su vez le fueron surgiendo posibilidades de colaborar con otras empresas como consejero de seguridad e ingeniero. A partir de ahí y valorando las opciones que ofrecía el mercado y sus capacidades, decidió emprender por cuenta propia. La colaboración con otros consejeros de seguridad como Ecosmep y entre profesionales específicos en distintos ámbitos es imprescindible para llegar a buen puerto y ofrecer un servicio de calidad. Considera importantísimo poder intercambiar conocimientos y experiencias, establecer acuerdos y colaboraciones con profesionales de todos los sectores implicados, empresas, asociaciones de transportistas, agrupaciones de profesionales de sectores claves a nivel de emergencias como REAC (Red de Empresas de Auxilio en Carretera), grupos de trabajo,… equipos que estén en la misma sintonía: ilusión, constancia, esfuerzo e implicación.

Raúl siempre ha estado ligado al sector químico industrial. Inicialmente en el diseño, realización de instalaciones y su puesta en marcha. Una vez conocidas las bases, elementos, equipos y sustancias, se ha especializado en su operatividad, funcionamiento y seguridad. En la actualidad realiza de forma específica asesoramiento a empresas en operaciones de transporte con mercancías peligrosas como consejero de seguridad, tanto aquellas que lo requieran a nivel legal o no, proyectos de almacenamiento de productos químicos, instalaciones petrolíferas y estudios de protección con atmósferas explosivas.

Para los profesionales de CONSEJERO DE SEGURIDAD BALEARS, ¿qué es un buen consejero de seguridad? ¿Cómo os veis a vosotros mismos como profesionales en el sector?

Considero que un consejero de seguridad debe ser conocedor de los riesgos atribuibles a las sustancias e instalaciones, así como los derivados de las operaciones que se realizan en cada centro de trabajo con mercancías peligrosas. A partir de ahí, hay que evaluar y definir unos procedimientos concretos y concisos para cada tipo de instalaciones y conocimientos de los trabajadores, según sus propias competencias.

Desarrollar unos procesos predefinidos de antemano, sin conocer las especificaciones y necesidades de cada empresa puede dar lugar a errores, y cuando estos se mezclan con mercancías peligrosas, los accidentes derivados pueden ser catastróficos.Por esto mismo, un consejero de seguridad debe poder aportar a la empresa que lo contrata, la información, conocimientos, formación y procedimientos más adecuados y seguros para evitar situaciones de riesgo, actuaciones de emergencia o que éstas puedan volver a producirse.

También debe mantener informada a la empresa sobre sus obligaciones y/o las modificaciones que puedan afectarla mediante la actualización de normativa o buenas prácticas y mantener constantemente formado a todo el personal implicado en las operaciones donde estén involucradas mercancías peligrosas mediante un trato directo y de confianza.

¿Qué parte de vuestro equipo de trabajo es esencial? ¿Hay algún elemento que nunca debería faltar?

Lo que nunca puede faltar es una sencilla libreta donde anotar las necesidades que tiene el cliente, y con ello establecer los procedimientos más adecuados.

Obviamente, dependiendo del motivo de la visita, suelen ser imprescindibles unos equipos de protección individual concretos que puedan requerirse en cada uno de los centros de trabajo al que realices la visita (botas de seguridad, guantes, chaleco, gafas protectoras, máscaras, casco, protecciones auditivas, etc.) dependiendo de los tipos de riesgos que puedan darse en sus instalaciones, actividad, productos… y, que previamente, has solicitado información al respecto a la empresa. Jamás debe faltar la buena y fluida comunicación entre el consejero y la empresa.

¿Cuál creéis es el nivel de cultura preventiva en las organizaciones, en su mayoría microempresas y pymes? ¿Qué hace falta para que se produzcan cambios favorables?

El consejero de seguridad de mercancías peligrosas es una figura que en muchos sectores, ya sea por desconocimiento de la propia aplicación de la normativa o confusiones sobre las responsabilidades de cada una de las partes, es desde mi punto de vista, poco visible e incluso obviada a día de hoy por muchas empresas, sobre todo en aquellas empresas en las que su actividad principal no es la de transporte de mercancías. El primer paso es explicar que lo que se regula son las OPERACIONES de transporte (carga, transporte, descarga como principales) y no únicamente el transporte en sí.

La pregunta es: ¿Cuántas empresas realizan diariamente operaciones de transporte con mercancías peligrosas?. Empresas implicadas en este tipo de operaciones a modo de ejemplo: una empresa de venta de productos considerados como mercancía peligrosas (pinturas, gases a presión, productos químicos, etc.), que compran y reciben en su almacén, son, como destinatarios, los responsables de la descarga de mercancías peligrosas y no todas requieren designar consejero de seguridad, pero como mínimo deben tener la formación adecuada.

Siguiendo el curso de la mercancía, la empresa A vende a su vez estos productos a otra empresa B o a autónomos que precisan del uso de estos productos. Los compran y realizan el transporte hasta sus instalaciones o puntos de trabajo. En este caso es considerado como transportista y aunque no sea requerida toda la aplicación del ADR, normativa que regula las operaciones de transporte de mercancías peligrosas, si se les aplica en parte: conocimientos fundamentales, documentación, formación básica en mercancías peligrosas y equipos de seguridad (EPIs, extintores y equipos de iluminación portátil). Las sanciones por desconocer estas puntos, infringiendo con ello la normativa pueden oscilar alrededor de los 12.000 y 20.000 euros fácilmente.

Para que se produzcan cambios significativos, las empresas deberían poder estar informadas de sus obligaciones a través de todos los profesionales y técnicos que de una manera u otra colaboran con ellas, desde su suministrador, el transportista, el servicio de prevención, los consultores y/o asesores, etc. Pues el desconocimiento no exime de sus responsabilidades. Es ahí donde la colaboración con técnicos de todos los ámbitos se hace necesaria.

Sin duda, un factor influyente muy importante sería un mayor control por parte de las administraciones y, sobre todo, una mayor concienciación de los empresarios y empleados en cuanto a los productos que manipulan y sus riesgos.

¿Cómo véis el futuro inmediato del ejercicio profesional de la consejería de seguridad? ¿Qué retos deberán afrontar estos profesionales?

Uno de los principales inconvenientes se produce dentro del propio sector. La obligatoriedad del cumplimiento de designar un consejero de seguridad, deriva a ofertar este tipo de servicios con precios por debajo de su valor y dejarlo simplemente en un puro formalismo burocrático. Con ello no se tiene en consideración las graves consecuencias que pueden derivar de una accidente y gestión de las actuaciones con mercancías peligrosas, poniendo en riesgo directamente no solo a los trabajadores de la empresa que los contrata, sino también generando grave perjuicio al resto de consejeros que realizamos una labor adecuada.

En esta línea, en el 2014, mediante la publicación del Real Decreto de aplicación, se regulan aspectos tan elementales como el volumen de empresas que puede llevar un consejero mediante los valores de seguridad dependiendo del número de empleados implicados, las obligadas visitas periódicas de verificación a las propias empresas, etc. Todo ello con la finalidad de restringir un tipo concreto de malas prácticas empresariales, donde un solo consejero, difícilmente, podía asesorar y comprobar la aplicación de las medidas de seguridad necesarias, finalidad por la cual, no olvidemos, se regulan las operaciones con mercancías peligrosas 

El mejor modo de cumplir la ley optimizando dicho cumplimiento

Raúl Soliva busca simplificar en la medida de lo posible el cumplimiento de las normas de seguridad en las empresas. Pero, como conocedor del ámbito empresarial por sus trabajos previos, además procura inspirar en las empresas una cultura de prevención y cumplimiento estimulándolas a optimizar las ventajas de seguir la normativa. De este modo, la cultura empresarial será mucho más receptiva al seguimiento de los preceptos legales viendo estos como una oportunidad y no como una carga.

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