Crea interiores de calidad de la mano de un profesional

Publicado el 6 enero 2021 por Marta Sánchez
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Francisco Baena, nacido y formado en Granada (España), donde realiza la mayoría de sus trabajos, montó un estudio de diseño con tres amigos antes de emprender el vuelo en solitario. Aquel estudio con socios lo considera una etapa muy divertida y creativa de su trayectoria y guarda muy buenos recuerdos de aquella época. Ya hace más de 30 años que trabaja en solitario con su Estudio DEInteriorismo, aunque, para ejecutar sus proyectos, cuenta con un grupo de empresas y profesionales que casi siempre es el mismo.

En una primera etapa, se dedicó más al diseño de locales comerciales (tiendas de ropa, locales de copas, discotecas, peluquerías, oficinas…), pero fue poco a poco incorporando otros campos de actuación, como el diseño de stands para ferias comerciales, reforma de viviendas, diseño de muebles e incluso diseño gráfico. Nunca ha limitado su área de actuación porque considera que cada posible cliente tiene unas expectativas diferentes y una trayectoria vital única.

Explica que hay clientes que quieren acondicionar un local comercial para su futuro negocio; hay quien, teniendo ya un negocio, quiere reformar su tamaño o actualizar su imagen o su mobiliario, y hay quien necesita una reforma de su vivienda, o parte de ella. Afirma Francisco que nunca hay dos trabajos iguales. Su trabajo es vocacional, le gusta mucho lo que hace y acomete sus proyectos con entusiasmo y pasión. Le entusiasma crear espacios adecuados y visualmente atractivos que cumplan con su función.

¿Qué consejos me darías como profesional de diseño e interiorismo a la hora de decorar un espacio?

Yo soy interiorista, y lo primero que le diría a un profesional del diseño y del interiorismo es que “decorar” no es sinónimo de diseñar… Diseñar interiores conlleva una formación eminentemente técnica, que debe ser actualizada de forma continua.
La decoración, podríamos decir, es sólo una parte artística de mi profesión.

El diseño de un espacio debe combinar utilidad y estilo, con un poco de psicología aplicada, ya que hay que conjugar estos elementos con los gustos personales de los clientes.

¿Cómo realizáis el trabajo de diseño de interiores?

Primero, contacto con el cliente de forma personal, para charlar informalmente del futuro proyecto, e intentar captar sus inquietudes y preferencias de la forma más natural. Creo que eso es muy importante. A partir de ahí, se empieza con las mediciones, los planos e infografías, y luego se discute el proyecto hasta llegar a una idea consensuada.

Se concluye con la memoria descriptiva y la económica. Y ya solo queda ejecutar lo proyectado. Lo más bonito de todo este proceso es la parte creativa, ahí es donde hay que sacar todos tus conocimientos y aplicarlos al proyecto, que debe tener un concepto o idea general que lo unifique.

¿Cuál es el precio promedio de un servicio de decoración de interiores? ¿Qué incluye este servicio generalmente?

Aquí me van a permitir una cierta reserva… Ya que no hay dos trabajos iguales, el precio o, mejor dicho, el valor del trabajo a realizar, es variable, y va a ir siempre en función del volumen del proyecto y de su grado de detalle. Hay muchas variables que se deben tener en cuenta.

Pero siempre debe prevalecer un principio, que para mí es primordial y, creo, aplicable a cualquier aspecto de las relaciones comerciales, que es el de la “honestidad”.

¿Qué problemas se pueden evitar al contratar un diseñador de interiores?

Los problemas que se pueden evitar son casi todos, me explico: ningún cliente sabe, o tiene por qué saber, todo lo que implica el hecho de acometer una obra o una reforma de un espacio, un local o una vivienda. Este conocimiento es muy técnico y para dominarlo y controlarlo estamos los profesionales.

Hacer las mediciones, realizar planos, distribuir y dimensionar los espacios, tener en cuenta los suministros e instalaciones que requieren el agua potable, la electricidad, los saneamientos, etc., no es algo que esté al alcance de cualquiera.
Hay que elegir los materiales más adecuados, los acabados finales… y los profesionales de los oficios que tienen que intervenir, y luego coordinarlo todo, y a todos.

Cuando se contrata a un interiorista, él es el encargado de gestionar “todo ese lío”, e informar al cliente de los pormenores, así como de la evolución de la obra, ahorrándole tiempo de ejecución, dinero y complicaciones.

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Publicado el 6 enero 2021 por Marta Sánchez
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