El arte de conservar y recuperar nuestro pasado

Publicado el 3 marzo 2020 por Marta Sánchez
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Sofía Laborda Granado, restauradora en Zaragoza, nació en esta ciudad en 1978 y desde hace más de 10 años regenta una tienda-taller de restauración llamado Restaurarium, donde, además de ofrecer ese servicio de recuperación de diversos tipos de piezas y materiales, imparte clases para quienes deseen disfrutar de esta maravillosa actividad mientras recuperan sus enseres más queridos y preciados. Su empresa se encuentra situada en la zaragozana calle de Tenor Fleta, en el número 120.

Sofía despliega en su taller toda la experiencia que ha adquirido en años dentro de este campo, y refleja en cada trabajo su forma de concebir la restauración, como una actividad casi íntima, en la que se relaciona con cada objeto y ofrece atención personalizada a cada cliente. Esto diferencia su labor de la llevada a cabo por restauradores que se desempeñan en empresas más grandes y con un mayor equipo humano encargado de la recuperación de piezas grandes y de patrimonio común. Sofía recupera muebles y piezas de gran calidad y de mucho valor sentimental para sus dueños, ofreciéndoles  soluciones coherentes y prácticas para la conservación de dichos enseres.

Su trabajo goza de gran prestigio en el contexto nacional e internacional, logro que ha alcanzado gracias a su formación como licenciada en restauración, en la especialidad de pintura de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Aragón, y su constante actualización, pues sabe cuán dinámica es su disciplina. Le interesa mantenerse al día en cuanto a todas las fórmulas nuevas e inocuas para resolver de la forma más idónea cada caso y tratar mejor cada pieza.

Aunque su especialización es en el campo de la pintura, Sofía se adapta y ofrece soluciones de toda índole para las piezas que los clientes le llevan, garantizando un procedimiento conservador y respetuoso, a la vez que práctico, que cubra las expectativas de sus clientes incluso cuando se le imponen retos de restauración complejos.

Sofía, ¿qué te motivó a realizar el trabajo de restauración de piezas antiguas?

En cuanto a lo que me motivó a realizar este trabajo: la verdad es que todo el mundo dice lo bonito que es y es cierto, me encanta mi profesión, me llena. El hecho de acabar siendo restauradora fue un poco fortuito, pero en el fondo creo que siempre me ha resultado familiar y me complementa.

Empecé haciendo la carrera de químicas y, al contrario de lo que todo el mundo cree, la restauración tiene una parte muy científica/técnica en la que tienes que saber de disolventes e intentar que todas estas sustancias que utilizamos sean lo más inocuas posibles para la superficie que tratas; pero a la vez hay una parte muy creativa, ya que en mi taller complemento la restauración con muebles transformados para darles una segunda vida, porque no tienen un gran valor artístico, pero sí mucha funcionalidad y practicidad y los renovamos y esa faceta también me encanta, un poco más creativa.

Así que esta profesión tiene esa dualidad: por un lado la parte técnica y más de restauración siendo muy rigurosos y conservadores con las piezas que realmente lo requieren y por otra parte, con otro tipo de muebles o piezas que simplemente las transformamos para darles una segunda vida.

¿Cuáles son los valores profesionales que identifican a los trabajadores de Restaurarium? ¿De qué manera los demostráis en los servicios de restauración y venta de muebles?

Un valor primordial que identifica a Restaurarium es el trabajo bien hecho, escuchando y atendiendo a las necesidades del cliente. Para mí es muy importante el saber exactamente qué es lo que busca el cliente y hacerlo factible; quizá en algún caso se puede hacer alguna recomendación, pero siempre intentando satisfacer los requerimientos tanto de la pieza como del dueño.

Uno de los hechos que demuestran estos valores aplicados a nuestra manera de trabajar es que mucha gente trae nuevas piezas para restaurar o le comenta a sus amigos y conocidos la buena labor del taller.

¿Qué parte de vuestro equipo de trabajo es esencial? ¿Hay algún elemento que nunca debería faltar para la restauración de muebles?

En Restaurarium no solamente ofrecemos un servicio de recuperación de las piezas, sino que también damos clases para enseñar a otros a recuperar sus propios muebles; por ello, un valor esencial de nuestro trabajo es el buen ambiente y el disfrutar de esta gran actividad. Y, por supuesto, nunca puede faltar el tratar todos nuestros enseres con el cuidado y mimo que se merecen.

¿Cuál es el procedimiento que seguís a la hora de restaurar muebles siguiendo y respetando los criterios de restauración vigentes? ¿Cómo satisfacéis las necesidades y deseos de vuestros clientes?

El criterio de restauración es claro y conciso: a la hora de trabajar una pieza tenemos que ser todo lo conservadores que podamos manteniendo siempre la esencia de la pieza. 

Nunca vamos a eliminar o transformar algo de forma irreversible y aunque se solucionen los problemas diagnosticados en la propuesta de restauración, siempre se hará con los métodos más inocuos posibles.

Ya en el tema de transformación de un mueble, cambiar su apariencia, siempre será de una manera muy consensuada y elegida en consonancia con el cliente. Y también, dentro de lo que cabe, reversible para que en un futuro el nuevo añadido, cuando haya cumplido su función, pueda tener otra nueva oportunidad y pueda nuevamente modificarse o incluso volver al punto original.

¿Qué consejos les daríais a vuestros clientes para garantizar la durabilidad de los muebles que vosotros restauráis?

Al igual que las personas, los muebles para que tengan un buen envejecimiento y garantizar su durabilidad, sería interesante que estuviesen en buenas condiciones ambientales de temperatura y humedad. Manteniendo estas dos variables lo más constantes posible se facilita que no sufran grandes cambios. Pero, por supuesto, para que se puedan mantener en el tiempo, lo esencial es tratar esos objetos con cuidado y delicadeza y antes de aplicar o limpiar con algún producto químico, preguntar o ser asesorados por un restaurador.

Cuidando el patrimonio y el conocimiento sobre él

Sofía Laborda, la fundadora de Restaurarium, no solo protege y restaura el patrimonio del pasado sino que ayuda a divulgar el conocimiento sobre este. De esta manera, incrementa la concienciación acerca de la importancia de cuidar este tipo de objetos y de cómo hacerlo para evitar que sufran daños. De todas las técnicas de restauración que controla, ninguna es tan importante como la sabiduría requerida para manejarlas con pericia y eficacia, haciendo de su trabajo un arte.

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