El asombro y la sorpresa como lenguajes de la magia

Publicado el 26 mayo 2020 por Marta Sánchez
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Robert Kav, mago e ilusionista en Madrid y toda España, es un madrileño apasionado de la magia desde que era muy pequeño. Siempre le fascinó ver esos milagrosos números de magia y se preguntaba cómo eran posibles. Fue en la época universitaria cuando se adentró en este mundo y, una vez finalizados los estudios, decidió compaginar su trabajo como Ingeniero y dedicarse, también profesionalmente, al mundo del ilusionismo.

Al disfrutar ensayando y preparando un número de magia por el mero hecho de hacerlo, dar el paso a convertirse en mago es sencillo, siempre y cuando el resultado y las reacciones del público acompañen. En el caso de Robert Kav, así fue.

 La actividad empresarial surgió de manera casual. Robert hacía magia a nivel aficionado; era un hobby pasional al que le dedicaba mucho tiempo pero sin más pretensiones que disfrutar. Un conocido le insistió para contratarle, el resultado fue un éxito y de ahí salió otra actuación y luego otra y otra… hasta hoy. Actualmente, Robert sigue ejerciendo como Ingeniero y además se dedica de manera profesional al mundo del espectáculo.

Aunque, aparentemente, el trabajo del mago es un trabajo solitario, en la dedicación profesional es fundamental contar con otras personas, ya que si no, explica Robert, es complicado abarcarlo todo, tanto a la hora de diseñar los espectáculos como durante las actuaciones. En función del tipo de espectáculo, puede salir a escena solo el mago, o bien con un ayudante y también tener alguien a cargo de la parte técnica como son las luces y el sonido.

Según Robert, en este trabajo es fundamental conocer todas las ramas de la magia, porque eso le permite ser muy versátil y saber adaptarse a muy diferentes circunstancias. Aunque explica que, por lógica, no se puede abarcar todo, motivo por el cual en lo que más se ha centrado es en la Magia de Salón, que sería algo intermedio entre la magia de cerca y la magia de escenario.

A Robert le encanta este tipo de magia porque permite trabajar para audiencias relativamente numerosas, pero no se pierde la proximidad con el público, La comunicación es muy directa, puede ver las miradas, las sonrisas y los espectadores ven la magia a solo unos metros de distancia. En este tipo de magia es posible hacer números con elementos muy distintos y de diferentes tamaños, lo que permite adaptar los espectáculos a diferentes formatos.

Robert Kav, ¿qué es lo que más te apasiona de dedicarte al arte de la magia y el ilusionismo?

Salgo feliz de mis actuaciones y disfruto muchísimo haciéndolas. Cuando te lo pasas tan bien y eres capaz de transmitir y contagiar esas sensaciones, es maravilloso. Me siento muy afortunado de poder compartir algo que me apasiona tanto con todos mis públicos. Poder compartir algo tan bonito, ver las sonrisas, las caras de asombro… conseguir que los espectadores se olviden de sus problemas y, en definitiva, poder regalarles esos momento de felicidad.

¿Qué clase de equipos prefieres utilizar para hacer los espectáculos de magia? ¿Cuáles son los elementos que no pueden faltar? ¿Por qué?

Para mí es fundamental una adecuada puesta en escena, que sea elegante y profesional. 

Tanto si la actuación es en un teatro como si se trata de un evento privado en una casa, la puesta en escena es algo muy importante. Todos los elementos presentes en el espacio escénico deben estar cuidados y bien pensados, como, por ejemplo, la música para alguno de los números mágicos… Todos estos elementos combinados dotan al espectáculo de profesionalidad y consiguen que la experiencia para el público sea mucho más satisfactoria. 

Por otra parte, me gusta que los números sean muy variados, con diferentes tipos de objetos, incluso de los propios espectadores, lo que hace que la experiencia sea aún más impactante. 

Siempre que puedo incluyo algún efecto de mentalismo, que hace que el espectáculo sea mucho más memorable.

Según tu experiencia en el área del entretenimiento, ¿qué elementos garantizan el espectáculo de magia perfecto y entretenido? ¿Por qué?

Yo concibo la magia como un proceso comunicativo, en el que estás contando algo a través de un lenguaje en el que entra en juego la sorpresa y el asombro. Por eso se debe regir por unos principios parecidos.

Diseñamos los espectáculos apoyados, entre otros elementos, en tres ejes fundamentales:

  • El ritmo. Con el ritmo conseguimos que sea dinámico y mucho más entretenido. Combinando adecuadamente momentos más relajados con momentos de mayor tensión, se consigue un resultado óptimo. 
  • La diversión. Además de lo impactante, debemos conseguir que lo que suceda sea interesante y divertido. Deben ser espectáculos elegantes y profesionales, pero muy divertidos. No debemos olvidar que el principal propósito es pasarlo bien.
  • La participación. Me encanta que el público esté involucrado en todo momento, la mayoría de los efectos son muy participativos, con eso conseguimos que la comunicación sea mucho más fluida entre el mago y los espectadores y al final podamos llegar mucho mejor al público.

¿Cómo aprendiste a realizar magia e ilusionismo? ¿Cuáles han sido los maestros que marcaron tu manera de hacer magia? ¿Cómo se ven reflejadas sus enseñanzas en los espectáculos de magia que elaboras?

Empecé de manera casi autodidacta. Compré mis primeros libros de magia profesional y devoraba todo lo que caía en mis manos relacionado con magia: libros, vídeos, actuaciones en directo… Más adelante, empecé a recibir clases en diferentes disciplinas de la magia y de muchos magos diferentes. Todos, de una manera u otra, te dejan algo.

Destacaría a Juan Tamariz, que es uno de los magos que más ha contribuido a llevar a lo más alto la magia española y el culpable de que muchos nos dediquemos a ella. Yo crecí viéndole a él y a Pepe Carroll (en mi opinión, uno de los magos más completos que hemos tenido) en la televisión. Yo disfrutaba como un enano y soñaba con poder hacer los milagros que veía.

Un viaje mágico de la mano del ilusionismo

El mago madrileño Robert Kav propone a sus espectadores un auténtico viaje al asombro y la sorpresa como elementos consustanciales a sus números de magia. Mediante el uso de técnicas de ilusionismo de ámbitos diversos, logra adaptarse a cada tipo de evento y a los distintos públicos para proporcionar una experiencia en la que capta la plena atención de los espectadores, involucrándolos en los números de magia y regalando ilusión a personas de todas las edades.

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