Entre leyes y vecinos

Publicado el 18 junio 2019 por Marta Sánchez
Condividi su Facebook Condividi su Twitter Condividi su Linkedin Condividi su Linkedin Condividi su Linkedin

Conocido por su apellido “Mon de la Vega», en realidad el nombre completo es Antonio Eusebio Fernández-Mon de la Vega, siendo una anécdota que el primer apellido es el compuesto, y que fueron los profesores los que usaban “Mon de la Vega” para referirse al alumno; asi lo hacían con todos, llamándolos por el apellido más caracteristico. 

Natural de Avilés, reside y ejerce en Gijón, sintiéndose siempre como en casa, dadas las similitudes entre la Villa del Adelantado y la Villa de Jovellanos, ambas ciudades acogedoras y hospitalarias. 

Licenciado en Derecho, realizó dos postgrados que le permitieron dedicarse a la docencia en una etapa de su vida en la que invertía todo el tiempo en trabajar. Hoy, con el paso de los años, valora el tiempo libre para darle una calidad de vida a la rutina cotidiana.

Abogado ejerciente desde que terminó sus estudios pues siempre tuvo claro que quería ser letrado, el paso a la administración de fincas se produce por «exigencia» de los clientes. Tuvo que tomar la decisión de colegiarse como administrador de fincas para dar una respuesta íntegra a la problemática que le planteaban con asiduidad; si bien, por su ética profesional, nunca administró una comunidad antes de ser miembro del Colegio de Administradores. 

En el año 2.000 ya integrado en el Colegio de Administradores de Fincas del Principado de Asturias empezó a compaginar su labor como abogado con la administración de comunidades. Es obvio que la experiencia como abogado le hizo fluida la transición a la figura del administrador, siendo dos especialidades que se complementan perfectamente.

Más aún, ahora se produce la situación inversa, como administrador le solicitan que haga labores de abogado.

Su empresa, es una firma con vocación «artesanal» donde al cliente se le da un trato personalizado. Pero con un equipo con alta cualificación, tanto en formación jurídica como en otras disciplinas como la prevención de riesgos laborales, la pedagogía, o los idiomas, lo que permite tener una visión global de los problemas a los que da respuesta.

¿Cuáles diríais Mon de la Vega & Asociados qué son las mayores inquietudes al momento de contratar un servicio de administración de fincas?

Cuando una comunidad de propietarios contrata un administrador de fincas es básicamente por uno de estos dos motivos: o tiene un problema y los comuneros no son capaces de resolverlo (obras pendientes, morosos, expedientes administrativos, vecinos conflictivos, etc.) y contratan por primera vez un administrador; o ya tenían un administrador que no supo dar respuesta a las nuevas necesidades de la comunidad (lo cual es comprensible, dado que las comunidades son una realidad cambiante y lo que servía hace dos años igual ahora ya no sirve, y el administrador no lo detecta).

Fachada de estudio.
Un administrador de Fincas resulta súmamente útil para resolver problemas y agilizar los aspectos administrativos de una comunidad.

¿Qué instrumento os gusta más usar para el trabajo? ¿Por qué empezasteis a usarlo y qué lo hace especial? ¿Me lo recomendáis también como principiante en el campo de la administración de fincas?

El mejor instrumento es intangible, y no me refiero a un programa informático, a un software, no. El mejor instrumento es el sentido común, lo cual parece una obviedad, pero sin él dejamos de ser personas y damos respuestas mecánicas a problemas subjetivos.

Ese “instrumento” -el sentido común- permite identificar el problema y buscar la solución más idónea. No se puede comprar, pero sí se puede desarrollar a través de técnicas de psicología y sociología.

Un principiante -y todos nosotros- debe de ser prudente y saber escuchar. Las personas transmiten sus inquietudes, y hay que saber por qué les preocupa y qué respuesta dar.

¿Qué dificultades o problemas debe enfrentar un administrador de finca? ¿Por qué pensáis que un administrador de finca debe ganarse la confianza de la comunidad?

El administrador se enfrente a un problema sencillo, dar satisfacción a todos los comuneros que conforman una comunidad. Y a su vez la solución al problema es diabólica dado que es casi imposible satisfacer a todos. No podemos ignorar la idiosincrasia del pueblo español: todos somos demócratas mientras se haga lo que yo quiero, pero si la mayoría decide algo en contra de mi criterio entonces es cuando surge el problema, pues pienso que tengo la razón y que los demás están equivocados.

El administrador debe ganarse la confianza para que los comuneros (los propietarios) dediquen sus esfuerzos a sus quehaceres, y dejen la gestión de la comunidad en manos del profesional al que han contratado. Los órganos de gobierno de la comunidad son los únicos que deben de trabajar en el día a día. Y una vez al año, en la junta ordinaria, se da cuenta de la gestión a todos los miembros. 

Al confiar en la gestión de administrador se da un enfoque profesional a la resolución de conflictos y se minimiza el impacto subjetivo en la toma de decisiones.

¿Cuánto cuesta un servicio de administración de finca?

Los administradores de fincas tienen como base de sus honorarios profesionales el número de fincas, (se entiende por finca cada departamento privado que conforma un inmueble, sea plaza de garaje, local comercial, piso, etc.), que conforman una comunidad.

Y luego se pondera otros factores como la existencia de personal laboral, de servicios comunes, de zonas verdes, de instalaciones deportivas, etc.

Así pues lo que cuesta un servicio de administrador de fincas depende de cómo sea la comunidad a la que se presta el servicio.

En esta, como en otras profesiones, los noveles intentan ajustar el precio para obtener clientes, y los veteranos marcan los máximos dado que ponen en valor su experiencia.

Pero todos se esfuerzan en dar lo mejor de sí, unos para consolidarse y otros para no desprestigiar su reputación, su firma.

Velando por tu comunidad

El administrador de fincas colegiado es el profesional que gestiona los asuntos técnicos, financieros y legales que se necesitan para mantener y administrar un inmueble,  finca o comunidad. 

En la actualidad la mayoría de comunidades de propietarios cuentan con los servicios de administradores colegiados porque les aporta seguridad y les ahorra muchos quebraderos de cabeza, e incluso situaciones incómodas entre los vecinos. 

A veces pueden surgir dudas sobre qué labor realiza un administrador de fincas, es por ello que tiene que quedar todo bien claro desde el principio, para que así todos estén contentos y el profesional pueda desempeñar su trabajo sin problema.

Comparte el artículo:
Condividi su Facebook Condividi su Twitter Condividi su Linkedin Condividi su Linkedin Condividi su Linkedin
Publicado el 18 junio 2019 por Marta Sánchez
Últimos Artículos:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cómo funciona ProntoPro

Haz una solicitud
1

Haz una solicitud

Dinos que te hace falta en pocos clics
Compara los presupuestos
2

Compara los presupuestos

En poco tiempo recibirás 5 presupuestos personalizados.
Elige al profesional
3

Elige al profesional

Elige al profesional más adecuado para ti después de haber comparado las ofertas y consultado los perfiles.