Seguros que se adaptan a tus necesidades en los peores momentos

Publicado el 28 mayo 2020 por Marta Sánchez
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Roberto Sánchez-Arévalo, Corredor de Seguros y Abogado en Getafe (provincia de Madrid), está Graduado en Derecho por la Universidad Carlos III de Madrid y cursó el Máster de Acceso a la Abogacía en la Universidad Nacional Española a Distancia (UNED) y el Curso formativo Grupo A del Colegio de Mediadores de Seguros de Madrid que expide la Universidad San Pablo CEU, por el que obtuvo el título de Mediador de Seguros. Su padre Ricardo Sánchez-Arévalo es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Agente de la propiedad Inmobiliaria y lleva más de 40 años siendo Corredor de Seguros.

Su empresa es una correduría familiar que lleva más de 50 años trabajando el sector del Seguro. Todo comenzó con los abuelos de Roberto: Román Sánchez-Arévalo y María Girón, quienes comenzaron a trabajar el seguro. El abuelo de Roberto era verificador en una importante empresa de Getafe y trabajando en esta le ofrecieron la oportunidad de ser agente de la compañía Atlas (predecesora de lo que hoy conocemos como la compañía AXA Seguros) y, para sacarse un sueldo extra, decidió aceptar dicha oferta compaginando su trabajo de verificador con el de agente de seguros.

En aquella época, las personas no tenían mucho conocimiento sobre seguros y los abuelos de Roberto, junto con su padre, que en ese momento era un niño, iban de pueblo en pueblo en busca de clientes, explicándoles en qué consistían los seguros y las múltiples ventajas de tenerlos. Con el tiempo, sus abuelos se hicieron con una cartera de clientes importante, y el abuelo decidió dedicarse únicamente al mundo del seguro, un ámbito que un primer momento desconocía y que posteriormente acabó entusiasmándole y le llevó a convertirse en un gran profesional, como así han podido confirmar clientes que actualmente continúan con la empresa familiar y que comenzaron dicha vinculación con el abuelo Román.

El padre de Roberto, que desde pequeño colaboraba con los abuelos en la oficina de seguros, una vez acabada su carrera de Derecho y después de estar ejerciendo unos años como abogado, decidió tomar el relevo de su padre Román, y fue cuando decidió ampliar el negocio trabajando también con otras compañías de seguros como, por ejemplo, Reale, Allianz o Mapfre, continuando con la actividad hasta el día de hoy.

Actualmente, la familia continúa trabajando el seguro, actuando como corredores Roberto y su padre Ricardo, siendo el negocio plenamente familiar. En la correduría trabajan todo tipo de ramos de seguro: auto, hogar, comunidades, pymes, salud, etc. Sin embargo, una nota singular de su correduría es que se han especializado en asegurar obras de arte y exposiciones.

El mundo del arte les apasiona y todos los conocimientos extraídos fuera de la oficina los han puesto en práctica en su trabajo convirtiéndose en su mayor especialidad. En un primer momento, la motivación de Roberto para hacer este trabajo fue continuar con el negocio familiar que comenzó su abuelo y que amplió su padre. Después, ha ido descubriendo que el mundo del seguro es complicado pero muy bonito y que a través de este trabajo se ayuda a muchas personas, sobre todo cuando acontecen los siniestros.

¿Cuáles son los retos con los que os enfrentáis día a día en vuestra correduría de seguros? ¿Cómo superáis esos retos?

Hoy en día el principal problema que tenemos es el agitado momento en el que se encuentra el mundo asegurador:

Por un lado, la banca, la cual a través de la denominada venta combinada de productos, que poco se diferencia de la denominada venta vinculada que prohíbe la nueva ley hipotecaria en la que se adapta la normativa europea, capta los seguros de las personas que tienen que financiarse para la compra de una vivienda o la apertura de un negocio, no quedándoles más remedio que, para obtener un mejor tipo de interés en su hipoteca, contratar una serie de seguros con los bancos.

Por otro lado, y no bastándoles la captación de estos seguros, ahora se han sacado de la manga una nueva política de mantenimiento de las cuentas en la que, para no cobrar ningún tipo de comisión por el mantenimiento de la misma, los clientes tienen que llegar a una cierta cantidad de pago de primas de seguros con ellos o contratar algún fondo de inversión.

Por otro lado, se encuentra la guerra entre las propias compañías de seguros. Actualmente no hace falta más que encender el televisor y ver la publicidad “te bajamos el precio del seguro sea cual sea”; “6 meses de seguro gratis en tu seguro de auto”; “hasta el 40% en tu seguro”, es decir, hay que captar clientes sea como sea.

Este hecho hace que las primas se rebajen, algo bueno para el cliente, por supuesto, pero que de fondo generan una serie de problemas. Por ejemplo, se graba una póliza de Todo Riesgo por valor de 500 € y pasado unos 8 meses se decide reparar los pequeños golpecitos o arañazos que pueda tener el vehículo por el uso diario. Repararlo ya cuesta como mínimo 1.000 €, es decir, el doble de lo que se ha pagado por la prima de seguro.

Esto, aplicado de una forma generalizada, provoca unas grandes brechas económicas en las compañías, teniendo que intentar sufragar esas deudas por algún lado, y aquí no queda más remedio que dos opciones: bien subiendo las pólizas de cartera de los clientes que más tiempo llevan con ellos o bien reduciendo los costes del servicio. Por todo ello, al final este mercado de captación y guerra comercial repercute al resto del mercado.

Todos estos problemas contra los que hoy en día nos enfrentamos, intentamos solventarlos con mucho trabajo, sentándonos con el cliente y haciéndole un traje a medida con sus seguros, viendo las distintas opciones que da el mercado, buscándole un producto adaptado a sus necesidades que le sea económico, pero que a su vez presente una gran cobertura, con el plus de acompañarle durante toda la vida del seguro y en especial en los siniestros.

Muchas veces decidimos contratar un seguro únicamente por su precio, ¿creéis que es la mejor manera de decidir al momento de contratar un seguro? ¿Qué es más importante que el precio del seguro?

Obviamente, la prima del seguro es uno de los factores más importantes a la hora de decantarnos por un seguro u otro. Pero, tan importante como la prima es hacer un seguro que se adapte a las necesidades de cada uno y todo ello sin olvidarnos del servicio postventa, puesto que en muchos sitios, una vez hecha la póliza, se desentienden de los siniestros e instan a la persona a que se pelee sola contra una compañía de seguros.

Muchos clientes acuden a nosotros porque se sienten frustrados ya que cuando les ha ocurrido cualquier problema se han visto solos ante una compañía, sin saber que pasos dar o incluso en ocasiones sin saber a dónde o a quién dirigirse.

Otras veces, por ejemplo, vemos pólizas que son muy baratas pero que no describen bien el riesgo o tienen en póliza unos capitales muy inferiores a los capitales reales, los denominados “infraseguros”, que tienen como principal consecuencia que en caso de ocurrencia de algún siniestro no les van a abonar el importe que les correspondería en el caso de tener la póliza bien hecha.

Por todo lo expuesto, consideramos que además, del precio de la prima, existen otros factores igual de relevantes a la hora de contratar un seguro.

¿Cómo es un buen asesoramiento en materia de seguros? ¿Cómo puedo saber si estoy siendo asesorado adecuadamente?

Cada profesional, a la hora de asesorar, tiene sus propias técnicas y no me gustaría entrar a valorar cuáles pueden ser buenas o cuáles pueden ser malas. Nosotros, desde luego, lo que tenemos claro es que nuestro objetivo principal es transmitir al cliente que estamos de su lado, que estamos para ayudarle a elegir un seguro con unas buenas garantías en una buena compañía y, si fuese posible, ahorrandole dinero o intentando garantizar que el dinero invertido en el seguro cubra realmente el riesgo que quiere cubrir.

Todo ello, con el valor añadido consistente en tener a un profesional de confianza al que dirigirse cuando le surja cualquier duda o problema con la póliza, recibiendo asesoramiento también sobre cualquier siniestro que pueda acontecer o la hora de realizar cualquier otro trámite con la compañía y todo ello sin ningún coste adicional, ya que nosotros no cobramos por realizar dicho asesoramiento.

Nosotros, cuando nos reunimos con un cliente, en primer lugar, si no nos conocen, intentamos que nos conozcan a través de una pequeña carta de presentación, puesto que es muy importante que en primer lugar el cliente conozca quiénes somos y los servicios que podemos ofrecerle.

Una vez explicado al cliente quiénes somos y qué servicios prestamos, pasamos a empatizar con este, intentando conocer qué riesgos necesita asegurar y cuáles son sus principales preocupaciones, para poder confeccionar una póliza a su medida. Una vez obtenida la información necesaria, analizamos los productos de las distintas compañías, para poder presentar al cliente un mínimo de 3 proyectos que podrían adaptarse a sus necesidades.

Cuando presentamos estos proyectos a los clientes, les explicamos qué diferencias existen entre ellos y, sobre todo, resolvemos todas las dudas que podría tener sobre alguna cobertura, mostrándole si fuese necesario lo recogido en el condicionado general de póliza, así como si fuese el caso las exclusiones.

Lo que intentamos transmitir durante el asesoramiento, tanto a nuevos clientes como a clientes pertenecientes a nuestra cartera, es que sientan que a su lado van a tener un profesional transparente e imparcial que realmente pretende ayudarle tanto en la contratación de una póliza, intentándole ahorrar dinero y garantizando que la póliza en cuanto a coberturas se va a adaptar a sus necesidades,  así como durante toda la vida del seguro, tiempo durante el cual les ayudaremos ante la tramitación de un siniestro, así como ante cualquier otra gestión que necesiten realizar frente a la compañía de seguros. 

Tu seguridad gestionada con cercanía, fiabilidad y sin coste añadido

En la correduría de seguros de Ricardo y Roberto Sánchez Arévalo (padre e hijo respectivamente) continúan realizando la minuciosa labor que Román Sánchez-Arévalo y María Girón (los padres de Ricardo y abuelos paternos de Roberto) iniciaran ya hace medio siglo. Su especialidad es la de “tejer” una póliza de seguros a la medida de sus clientes y acompañarles durante la duración de la misma, especialmente cuando acontecen los siniestros, que es el momento clave en el que un seguro debe mostrar su utilidad. Asimismo, se han especializado en el aseguramiento de obras de arte.

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