Tu sendero hacia el equilibrio y el bienestar emocional

Publicado el 26 noviembre 2019 por Marta Sánchez
Condividi su Facebook Condividi su Twitter Condividi su Linkedin Condividi su Linkedin Condividi su Linkedin

El toledano Gerardo Castaño Recuero trabaja como psicólogo en Madrid, ciudad donde estudió tanto la carrera como los dos másters de especialización que tiene: uno en terapia psicodinámica clínica y otra en terapia humanista experiencial y TFE (Terapia Focalizada en la Emoción).

Gerardo siempre tuvo facilidad para empatizar con la gente y la psicología le parecía un empleo adecuado para fomentar algunas de sus virtudes: paciencia, empatía y capacidad de transmitir cercanía y confianza. Además, descubrió que ser arqueólogo no tenía nada que ver con las películas de Indiana Jones. Siempre quiso compatibilizar la vida laboral y la ayuda social, ya que siempre ha ejercido el voluntariado. En el momento presente, su terapia, aparte de ser de alta calidad, es tan económica que permite a muchas personas con pocos recursos el tener acceso a un tipo de terapia que en otras circunstancias no podrían permitirse.

Hace un año que Gerardo comenzó a contratar gente, pero hasta entonces trabajaba en solitario en el despacho y su padre le ayudaba con las gestiones de la página y la publicidad por Internet. Ahora conforman la clínica un grupo de diez personas, siete psicólogos, todos sanitarios, más el equipo administrativo y de publicidad. Se trata de un grupo de psicólogos, principalmente humanistas y orientados hacia la TFE en su gran mayoría, casi todos con un perfil muy parecido porque Gerardo buscó profesionales que garantizaran una atención y servicio similares a los que él mismo ofrecía.

Últimamente está ampliando un poco más el abanico curricular para poder atender a poblaciones un poco más variadas como menores, familias y parejas, ya que en un principio estaban especializados sobre todo en terapia individual con adultos. En general, el trabajo con adultos en terapia individual es el área en el que más experiencia tienen, tanto el propio Gerardo, como buena parte del equipo de Nuestro Psicólogo en Madrid.

¿Qué es lo que más amáis de vuestro trabajo como psicólogos en Nuestro Psicólogo En Madrid? ¿Cuáles son los aspectos más desafiantes de vuestro trabajo?

Lo que más nos gusta es ver la transición de los pacientes a lo largo de la terapia. Es un momento único poder ver poco a poco los cambios que la persona va dando. Cada persona viene desde puntos distintos, no todos vienen a la desesperada ni mucho menos, pero al margen del estado en el que vienen, poder ver que van creciendo desde ahí, es increíble.

Lo más complicado muchas veces es afrontar la realidad de que no todos los pacientes están preparados para dar ese paso (ya sea porque han ido coaccionados a terapia, o porque aún no están en un punto en el que se permiten trabajar, etc.). O que quizás no eres tú o tu forma de llevar a cabo la terapia que ellos andan buscando, pero eso no deja de ser parte del proceso natural de hacer terapia.

¿Qué parte de vuestro equipo de trabajo es esencial? ¿Hay algún elemento que nunca debería faltar?

Principalmente somos psicólogos, por lo que, evidentemente, somos imprescindibles para llevar un gabinete de psicología. Aparte sin la persona encargada de la publicidad, no tendríamos el alcance que tenemos como centro a nivel publicitario y de igual forma sin las secretarias nos volveríamos locos (antes era yo quien se encargaba de recibir las llamadas y me consumía muchísimo tiempo y energía compatibilizarlo además con el trabajo).

Lo que sí que creo que es esencial para nosotros es el sentido de unidad y equipo que tenemos. Nos gusta reunirnos cada dos/tres semanas para supervisar casos y actualizarnos de como van las cosas en la empresa y de esta forma se fomenta mucho el compañerismo y el aprendizaje entre unos y otros. El hecho de que todos seamos más o menos de la misma quinta supongo que también ayuda en este sentido.

¿Cuándo debo acudir a un psicólogo clínico? ¿Cómo será la terapia?

Cada persona tiene su propio baremo. Yo, personalmente, creo que es bueno acudir en el momento en que lo que sea que te ocurra empiece a dificultarte el día a día. Cualquiera puede tener un mal día o un bajón.

A todo el mundo le puede sentar mal una ruptura, pero en el momento en el que sientes que es una herida muy grande, que no te ves capaz de salir tú solo o que los efectos secundarios de lo que te ocurre empiezan a manifestarse en el día a día, es bueno pedir una cita. No tienes que comprometerte a nada, pero no es nunca malo pedir la opinión de un experto. Te pueden decir si es algo común, normal y corriente, o señalarte si puede que haya algo más que agrave la situación.

En nuestro caso, la terapia sería de corte humanista, que para quien no entienda mucho de lo que trata, es básicamente una terapia centrada en las emociones, en la forma de reconocerlas (localizarlas en el cuerpo), identificarlas y trabajar con ellas.

Esto a veces quiere decir que se resuelven ciertos conflictos internos o heridas que no cerraron bien en su momento. A veces, consiste en hacer una re-evaluación de la vida desde un punto de vista más existencialista y a veces sencillamente permitir un espacio para poder acceder a emociones que han estado soterradas durante mucho tiempo y necesitan salir.

¿Qué tipo de problemas se pueden trabajar en una consulta? ¿Cómo saber si la terapia está funcionando?

Dependiendo de la consulta, se pueden ver un amplio abanico de situaciones. Nosotros tenemos muchos casos de ansiedad, depresión, trastornos obsesivos, rupturas, celos… pero no nos cerramos únicamente a esto.

Hay otros centros que se especializan en temas más concretos, o trastornos de personalidad más gravosos. Nosotros tratamos un poco todos los palos y si, en algún momento encontramos que se requiere de un trabajo más específico, siempre tenemos algún especialista de casi cualquier área al que poder referir o pedir ayuda.

Uno puede saber si la terapia funciona si a partir de los dos/tres primeros meses (dependiendo de los casos) al echar la vista atrás, se da cuenta de que ha habido una serie de cambios. No tienen que ser cambios radicales, porque la terapia es un trabajo progresivo, pero sí se trata de ir notando pequeños cambios que poco a poco se van afianzando. Y si no, siempre es bueno pedir la opinión del terapeuta en cuestión. Preguntarle honestamente cómo cree que vamos como pacientes. Al fin y al cabo, ellos son los que mejor lo pueden evaluar.

Tu psicólogo de proximidad y confianza

Gerardo Castaño Recuero fundó su proyecto de apoyo psicológico para acometer la labor social de prestar ayuda a quien la necesitara a un precio lo más económico posible. Con el tiempo, otros psicólogos se han unido al proyecto, haciendo que este crezca y logre llegar a más personas. Gerardo apuesta por la TFE o Terapia Focalizada en la Emoción y se ha rodeado de profesionales que compartan su visión de la psicología para que todo el equipo mantenga una coherencia en cuanto a los métodos de trabajo, siempre enfocados en proporcionar a los pacientes una relación de confianza que le permita, junto a la terapia, ir recuperando el equilibrio en su vida.

Comparte el artículo:
Condividi su Facebook Condividi su Twitter Condividi su Linkedin Condividi su Linkedin Condividi su Linkedin
Publicado el 26 noviembre 2019 por Marta Sánchez
Últimos Artículos:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cómo funciona ProntoPro

Haz una solicitud
1

Haz una solicitud

Dinos que te hace falta en pocos clics
Compara los presupuestos
2

Compara los presupuestos

En poco tiempo recibirás 5 presupuestos personalizados.
Elige al profesional
3

Elige al profesional

Elige al profesional más adecuado para ti después de haber comparado las ofertas y consultado los perfiles.