Las empresas en mi objetivo

Publicado el 9 mayo 2019 por Marta Sánchez
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A veces uno vive cómodo en una ciudad o pueblo pero no es el idóneo para estudiar o desarrollarse profesionalmente por no tener las posibilidades al alcance. Son sitios pequeños, muy familiares y muy básicos con lo cual si se quiere prosperar hay que tirar de maleta y emprender el rumbo.

Es el caso de Borja Merino, el fotógrafo que vamos a entrevistar hoy.Nació en Valladolid pero se crió en un pueblo de 120 habitantes, rodeado de viñedos, trigales y monte. Con 16 años trabajó en el restaurante familiar, donde realmente aprendió lo que es llevar un negocio y trabajar duro.

En el 2006 estudió un módulo profesional de laboratorio de imagen, y alguien vió que tenía talento por lo que le animó a dedicarse a ello. Trabajó en un estudio de fotografía en Valladolid durante 7 años y tiempo después, se marchó a Madrid a estudiar un Máster en fotografía artística y conceptual. Fue allí donde se le abrieron todas las puertas del sector, al conocer a grandes profesionales que le abrieron sus empresas y le formaron con las mejores técnicas.

Normalmente trabaja solo en la empresa, aunque hay veces que si el proyecto lo requiere pide colaboración a otros profesionales para obtener mejor resultado. Al no venir de una saga de fotógrafos, comenta tener la suerte de haber elegido el camino que quería sin influencias y dejar a un lado aquello que menos le gustaba.

Hoy por hoy es fotógrafo para empresas y disfruta con cada proyecto que realiza.  

 

Borja, ¿cuánto te involucras en cada proyecto en el que trabajas? Para ti, ¿por qué es necesario un alto nivel de compromiso para lograr fotos de producto de buena calidad?

Algunas veces creo que demasiado, pero no sé hacerlo de otra manera. En ocasiones, aunque no muchas, pasa que el propio cliente te obliga a terminar una sesión antes de que tu creas que lo está. La foto puede estar maravillosa y el cliente fascinado, pero tú sabes que aún puede estar mejor. También es importante saber parar, porque de vez en cuando nos obcecamos con algo y es peor. Pueden salir fotos buenas, pero no salen las fotos que tú quieres hacer o visualizas para ese proyecto. Es muy importante dar al cliente lo que espera y quizás algo más, pero también es importante alimentar tu creatividad, porque si no, estoy seguro que tras varios años, seré un fotógrafo infeliz o buscaré la felicidad haciendo otra cosa. No se puede ser fotógrafo o hacer una sesión al 50%, para eso es mejor que lo haga otro.

Un ejemplo de fotografía de producto, por Borja Merino

¿Qué cámara prefieres utilizar para realizar fotografías de productos y por qué?

Bueno, la cámara que utilices va un poco en función del resultado que quieras obtener, de lo que te pida el cliente y de qué tipo de sesión se trate. Ahora están muy de moda, las cámaras sin espejo y pequeñas, que te hacen parecer un aficionadillo. Me río mucho con mis compañeros cuando les veo con ellas, pero el resultado es tan profesional como cualquier otro, lo importante es quién está detrás. Aunque suene a tópico es así, yo prefiero las cámaras grandes, que se cojan bien con las dos manos. A mi no me preocupa el peso, ni el tamaño, pues en un estudio y con trípode no hay problema. Una buena óptica es esencial, todo suma. Pero antes de todo, está la luz.

 

En el caso de que los clientes necesiten algo completamente diferente a lo que se encuentra en tu portfolio, ¿cómo procedes, junto con ellos, para crear las fotos que más se ajusten a sus necesidades?

Aquí hay varias cosas a tener en cuenta, la primera es qué es lo que el cliente pide. En fotografía de producto, muchas veces haces cosas que nunca has hecho. Desde máquinas que ni tú entiendes para qué valen, hasta un simple botellín de cerveza. De lo que nunca hice, siempre es importante ser sincero con el cliente y comentarle que su producto jamás lo he fotografiado.No pasa nada por decirlo, y si pasa algo y el cliente decide buscar otra opción, es mejor que busque un fotógrafo especializado que hacerlo tú y defraudar. Por otro lado, si no lo has hecho nunca, y te ves capacitado, es muy importante preguntar al cliente cómo se realiza, su función final, como se utiliza etc. Eso te ayudará a comprender cómo proceder y luego junto a tu cliente documentarte sobre ese producto, las referencias fotografías y el camino a seguir durante la sesión.Creo que es muy importante la especialización, y el cliente debería buscar al fotógrafo que es bueno en eso que quiere, para así conseguir el mejor resultado posible. Normalmente tengo una reunión previa con ellos. Me cuentan qué es lo que quieren, cómo lo quieren y empezamos a buscar referencias, estilos etc. cuanto más trabajo de preproducción hay, menos de producción, más económico resulta y con mayor éxito.

Fotografía de alimento para editorial y restaurantes, por Borja Merino

¿De qué depende el coste de un proyecto de fotografía de productos? ¿Cómo pueden hacer tus clientes para solicitar un presupuesto de acuerdo a las necesidades de sus proyectos?

Depende de muchos factores. Por supuesto de los costes de producción sobre todo, el trabajo del día, de la sesión para ese producto.  Por otro lado del equipo técnico y personal que se utilice durante la sesión, y el tiempo que estés utilizándolos. Otro dato a tener en cuenta, es que no es lo mismo trabajar para una multinacional que para una empresa local familiar. La reproducción de tu imagen no es igual para una que para otra empresa, y los requisitos no suelen ser los mismos tampoco, aunque les ofrezcas un resultado similar. Una cosa es que la foto la utilicen para su web o para medios internacionales. Los plazos de entrega también influyen, si hay localizaciones en exteriores etc.

Por ejemplo en el caso de un restaurante o una foto de comida para una editorial,en un restaurante podemos estar a veces, 3 horas para fotografías 10/15 platos. En una revista, puedes estar  6 o 7 horas para 5 o 6 platos. En uno, podemos ir una o dos personas, en el otro ya podemos ser cinco o seis, con un trabajo previo de estilismo importante.

Para solicitar un presupuesto lo pueden hacer desde mi web, allí encontrarán un formulario con los datos mínimos para que no falte lo más importante. Cuanta más información ofrezcan, es mejor. Yo antes de responder con un presupuesto me reviso los últimos años en imágenes de la empresa o la marca, su filosofía, notas de prensa, artículos, presencia en redes sociales, historia.Hay veces, que me mandan ya ese tipo de información. Pero me gusta informarme muy bien previamente.

Hay presupuestos que me paso horas para hacerlos. Otros igual son muy similares a otros anteriores y los puedes dar rápidamente. Pero lo suyo marcar las prioridades y de ahí dar cierta libertad al fotógrafo para ser creativo

Una buena imagen es esencial para cualquier negocio o actividad

Mi destino en el disparador

Lo bueno de ser tu propio jefe es poder elegir cuándo y con qué trabajar. Un fotógrafo tiene muchos sectores y lugares donde hacerlo pero lo bueno es tener claro hacia dónde dirigir el objetivo. Borja lo supo pronto y ahora dedica su vida a trabajar con empresas, fotografiando desde eventos a cualquier tipo de producto. En su día cambió el silencio de su pueblo por el bullicio de la gran urbe y tuvo siempre a las empresas en el punto de mira. Hoy son muchos los que han confiado en él y seguramente seguirá creciendo.

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Publicado el 9 mayo 2019 por Marta Sánchez
Publicado en: Fotografía
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